Nicolás Ortiz

El blog de Nicolás Ortiz

Educación papá, educación

Posted by Nicolás Ortiz On julio - 25 - 2013

MujicaDijo Mujica en Radio Carve sobre el trabajo de los maestros: “$17.000 para vivir no dan, pero papá, son cuatro horas 180 días en el año. Te quedan otras horas para hacer otra cosa. Hay algunos que trabajan en dos lados, van a la privada, no les paran y les pagan menos. Están peleando para redondear un salario mayor que humanamente entiendo perfectamente, pero tal vez tengamos que proponernos trabajar un poco más.”

Si algo de sensatez le quedaba al Presidente de la República para perder, lo ha logrado. A confesión de parte, relevo de pruebas: Mujica desconoce por completo de qué se trata la actividad docente. Triste ignorancia.

Cuatro horas trabajan aquellas maestras que lo hacen sólo un turno. Que son las menos, porque para vivir de la docencia se hace necesario hoy día trabajar doble turno, en dos y a veces en más centros educativos. En eso, Presidente, ya se van unas cuantas “horas para hacer otra cosa.

Pero además las cuatro horas a las que se hace referencia son de docencia directa. Para que esas cuatro horas den frutos el maestro necesita planificar y preparar cada clase, puesto que hay que establecer objetivos, estrategias para lograrlos, etc. Asimismo el maestro necesita evaluar, lo que requiere el diseño de esas evaluaciones, su corrección, etc.

También el maestro toma contacto con los padres de los alumnos, se entrevista con ellos, participa de actividades de formación docente, se actualiza, debe continuar estudiando durante toda su carrera, etc.

Unas cuantas horitas más ¿no, Presidente? Horas de docencia indirecta que por cierto en otras partes del mundo y en algunos centros educativos privados de nuestro país sí se pagan, intentando fomentar la dedicación completa del docente a la actividad y la concentración en un sólo centro.

Esto sin contar las actividades que desarrollan muchos maestros durante los períodos de vacaciones y aún en el verano dictando cursos, atendiendo comedores, etc.

Pero de remate debería Ud. saber Presidente que existe por ejemplo algo que se llama SINTEP (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseñanza Privada), cuyos integrantes también hacen sus reclamos, que también convocan a paros por aquellas cosas que creen justas, y que efectivamente paran.

Todo esto es una de las puntas de la madeja, porque todos sabemos que es necesario reformar el sistema educativo para adaptarlo al mundo que corre, que las cosas buenas que tiene la ley de educación son letra muerta, y que las otras por cierto gozan de buena salud, que la formación docente también debe cambiar, que las condiciones edilicias no son las adecuadas, y demás.

A esto se suman los mensajes que no hacen bien, de esos que muestran contradicción y poca responsabilidad. Esos que por ejemplo en una ley de presupuesto o de rendición de cuentas asignan  la prioridad a la creación de cargos de confianza. Eso está mal. Son estos mensajes los que luego habilitan la cancha para ideas, para las que incluso se juntan firmas, como que los legisladores cobren también $17.000. Y eso también está mal. Los representantes del pueblo tienen que cobrar bien, y en todo caso los docentes tienen que cobrar tan bien como ellos. Ocurre en otros países del mundo y ocurrió en el Uruguay en algún momento.

No hay gestión, no hay ingenio… parecen haberse acabado los sueños. Y cuando ya no queda nada de esto, afloran las palabras cómodas y hasta cobardes.

Cuando el Frente Amplio acuse a la oposición de discurso facilista, vamos a tener que hacerle acuerdo de las palabras de Mujica sobre los maestros, y de aquellas de su discurso de asunción.

Nada nuevo. Como decía Cicerón “La evidencia es la más decisiva demostración.

Al menos el Presidente de la República reconoce que con $17.000 no da para  vivir. ¡¡Pero papá (Mujica dixit)… a ver si hacés algo para cambiar la realidad!!

El país del no se puede

Posted by Nicolás Ortiz On septiembre - 3 - 2012

La mentira más grande que escuché al Presidente José Mujica en lo que va de su mandato, es que nada puede hacerse para mejorar la educación. O mejor dicho, la mentira viene desde su discurso de asunción a la primera magistratura.

Para comenzar, la misma mayoría parlamentaria que aprobó la ley de educación en el período de Tabaré Vázquez, puede derogar o modificar esa ley ya mismo si es que el Presidente o el Frente Amplio se lo propone. Esta ley incorporó a representantes sindicales en el gobierno de la educación con la funesta consecuencia de la que el propio Presidente de la República parece estar al tanto.

Pero además de este modelo de conducción que en poco tiempo ha demostrado su rotundo fracaso, quizás el Presidente haya olvidado que el resto de las autoridades de la educación, en todos sus niveles, son designadas por el gobierno. Y si el problema continúa siendo, cómo él mismo dijo, que “se confunde autonomía con soberanía, cuando es el Estado el que pone los chanchos“, entonces que remueva a las personas que no han sabido estar a la altura de hacer lo que hay que hacer. Y ya hemos escuchado a Astori decir que consideró que el Ministerio de Educación y Cultura debería jugar un papel un poco más influyente, o al Partido Socialista ponerse de punta con el tema y reclamando un cambio de rumbo, o a Cánepa expresando que el debe más grande del gobierno es la gestión de la educación. Después de todo eso, 16 manitos levantadas en la Cámara de Senadores apoyando incondicionalmente al Ministro Ehrlich.

Para dar el perfecto remate, la senadora Topolansky es partidaria de eliminar el Codicen y declara que “hay un problema de voluntad” en la educación y que hay que “hacer menos declaraciones“. ¡La contradicción servida de nuevo! Si la senadora cree que hay un problema de voluntad, entonces la falla son las personas y no el órgano que habilita a que las personas hagan las cosas. Si hay que hacer menos declaraciones, empecemos por casa, y que se lleven adelante las cosas que la senadora viene escuchando desde hace por lo menos siete años en la Comisión de Educación del Senado. Se sabe de memoria que el sistema educativo está hecho para alumnos que existieron hace 100 años, y que la descentralización y autonomía no pasan por eliminar el Codicen, sino porque éste esté integrado por personas que crean en el país del sí se puede, porque cada centro educativo tenga autonomía para gestionar sus recursos en serio, separar lo educativo de lo administrativo, generar currículas propias, dejar actuar a la gente que intenta proponer y hacer algo diferente, que el centro educativo sea la vanguardia de la comunidad –sin techos y paredes cayéndose, ni baños con inodoros sin funcionar… como para arrancar ¿no?-, y miles de etcéteras que ya están sobre la mesa.

Las cosas buenas que tiene la ley son letra muerta, igual que el acuerdo educativo. Y por si el Presidente y la senadora Topolansky no lo recuerdan, al Poder Ejecutivo y a las autoridades de la educación les compete hacer cumplir lo escrito. Fue el propio Presidente el que sugirió el doble voto, pero ahora tira la toalla cediendo a las presiones de siempre. Importan más los sindicatos que la política y que la ley. En ese orden. Los que el pueblo eligió en las urnas se resignan.

Y soy de los que quiere sentarse en la primera fila del teatro para ver la segunda parte de esta historia, donde los sindicatos también accederán a la dirección de las empresas públicas. La pulseada ya empezó. Más allá del fondo de la cuestión, en el país del no se puede y con los sindicatos que están a la vista, es preocupante que se concrete algo así.

Como sea, seguimos en el país del no se puede, con gobernantes que creen, como en los cuentos de hadas, que repitiendo una palabra tres veces las cosas se hacen realidad.

El que nos calla, ¿otorga?

Posted by Nicolás Ortiz On marzo - 21 - 2012

El Estado uruguayo en el día de hoy reconocerá su responsabilidad en el caso Gelman. Así nos lo indica la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Uruguay acatará este fallo internacional como corresponde. Más allá de la formalidad, no cabe duda de la trascendencia de este hecho, de su profundidad, de sus implicancias y de su simbolismo. Hasta acá de acuerdo.

Considero, sin embargo, que la actitud del Presidente Mujica en este tema ha estado lejos de ser la de un estadista. Muy lejos.

Breccia dijo ayer: “Estimamos haber llegado a una intervención del Presidente con los máximos consensos. Esa es nuestra expectativa y creo que existen fundamentos sólidos para que así sea”. Es cierto que los contenidos del discurso debían ser acordados con la familia Gelman, lo cual es otro requerimiento de la Corte. Pero digo, ¿no es actitud de estadista, si se pretende realizar un acto con ciertas características donde todo el Estado (Poder Ejecutivo, Poder Legislativo y Poder Judicial) se encuentre representado y en aras de construir entendimientos, que el contenido del mensaje del Presidente hubiese sido previamente conocido y construido por todos los partidos políticos? Hace tres meses que se viene gestando este discurso de 5 carillas y 10 minutos.

Pues ocurrió todo lo contrario. A los hechos me remito, puesto que en reunión mantenida entre  Breccia y el Partido Colorado, el secretario de la presidencia informó el contenido del mensaje sin opción para los colorados de realizar un análisis profundo y meditado, en un tema de Estado y tan sensible para los uruguayos todos. Ni siquiera se le permitió hacerse con una copia de las 5 carillas.

¿Acaso hay algo para esconder? ¿Por qué tanto secretismo en el contenido de un mensaje que, en definitiva, nos involucra a todos? ¿Es que las palabras del Presidente de la República van más allá y trascienden el cumplimiento del fallo de la Corte Internacional? No lo sabremos hasta esta tarde, pero si así se da, considero que puede resultar un abuso sesgado para un tema que aún hoy divide a los uruguayos y para el cual no se han encontrado todavía los caminos definitivos para la reconciliación.

Así las cosas, el Partido Colorado le planteó a Mujica la posibilidad de hablar en el acto. Con ninguna animosidad de tirar abajo el espíritu de la convocatoria, como ya lo ha expresado el partido, aunque desde otras veredas se ha dicho lo contrario, sino por cómo se configuraron los hechos.

A las 17:20hs. del día de ayer la Secretaria General del partido, a la salida de la reunión con el Presidente, informaba de la buena disposición del Poder Ejecutivo para analizar la propuesta de expresarnos en el recinto de la Asamblea General, comprometiendo una respuesta a la mañana del día de hoy. Sobre las 19hs. el partido emitió dos comunicados referidos a este asunto. Al menos mi sorpresa fue ver a Breccia al inicio de los informativos de la tarde hablando del categórico y diligente NO a nuestra petición. Una hora más tarde comunicó la decisión a Martha Montaner.

¡Así no che! Un tema de Estado no debe manejarse de esta forma. Pero más allá de la forma, Breccia argumentó el no expresando que la Corte estableció que las características del acto de asunción de responsabilidad por parte del Estado uruguayo deberán acordarse con las víctimas o sus representantes”. Se nos ha convocado a firmar muchísimos acuerdos y a constituir un sinfín de comisiones interpartidarias para construir políticas de Estado. Pero para este tema tan importante, no. No ha lugar.

Para seguir dijo: “la solicitud por parte del Poder Ejecutivo para realizar el acto en la Cámara de Representantes fue votada de conformidad por la Cámara de Representantes sobre un pedido realizado por el Poder Ejecutivo para realizar un acto con determinadas características, en donde estaba previsto solamente la intervención del señor presidente de la República.” Estuve presente en esa sesión, levanté mi mano para conceder el recinto, pero no recuerdo nada acerca de la sola y exclusiva intervención del Presidente. No ha lugar.

Nada de estadistas hay en todo esto. No lo hubo en la previa y no lo hay ahora.

Ahora bien, los legisladores también son el Estado. Son el Poder Legislativo, son los representantes del pueblo. Todo es símbolo y por algo el Poder Ejecutivo solicitó el recinto de la Asamblea General, y esto está bien. Pero el que ahora nos calla, no nos otorga la libertad para decir lo que pensamos. El mismo Breccia dijo que este acto es de asunción de responsabilidad por parte del Estado y por eso los legisladores han sido invitados porque son representantes de la nación (http://www.presidencia.gub.uy/wps/wcm/connect/presidencia/portalpresidencia/sala-de-medios/audios/acto-21-de-marzo-breccia).

Nada de esto sin embargo se verá plasmado en los hechos esta tarde.

Ser estadista implica elevar la mirada. Cuando eso ocurre la libertad aflora sin condicionamientos. Sin estadistas, y con gobernantes que nos callan, el Uruguay va perdiendo la grandeza que siempre tuvo.

George Bernard Shaw dijo: “No busquemos solemnes definiciones de la libertad. Ella es sólo esto: responsabilidad.” Responsabilidad de las mayorías en otorgar y asegurar la libertad. Responsabilidad de las minorías para ejercerla y reclamarla. Sólo así se construye.

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