Nicolás Ortiz

El blog de Nicolás Ortiz

Tres anécdotas

Posted by Nicolás Ortiz On noviembre - 13 - 2014

asambleaUna cerveza

Intentando despejarme de la vorágine de la campaña electoral, me junté a tomar una con una amiga y dos amigas de ella. Iba decidido a no hablar de política. Logré tomar una cerveza negra artesanal, pero imposible zafar de la charla política. Mi amiga colorada, sus dos amigas frenteamplistas, una militante y la otra sólo votante. La votante comenzó a preguntar por mis opiniones sobre diversos temas, sobre tal y cual ley, sobre aquella y esta idea, sobre Pedro, Lacalle Pou y Vázquez. Así se fueron los minutos, entre pinta y pinta, y al final me dice: “¿Sabés qué? Me gusta como pensás. Si no fueras colorado te votaría.” La miré y le repliqué: “No te olvides de esta charla que tuvimos. La idea es más importante que la etiqueta.

“¿Por qué no sos frenteamplista?”

La semana posterior a las elecciones nacionales, muchos se acercaron a preguntarme qué había pasado con el Partido Colorado, por qué el Frente Amplio había votado lo que votó, y otras mil cosas. En algo que podría resultar paradójico, los del 47,8% me preguntaban lo primero y los del 12,9% lo segundo. Interesante. Lo cierto es que estas preguntas y sus respuestas se instalaron a Read the rest of this entry »

El Frente Amplio no va a ganar la elección (II)

Posted by Nicolás Ortiz On julio - 30 - 2014

politico-puebloAl final todo es confianza. Cualquier vínculo que se establezca entre los seres humanos prospera básicamente gracias a ella. Entre los gobernantes y los gobernados pasa lo mismo. Me hace acordar esto al juramento de los reyes de Aragón: “Nos, que cada uno de nos vale tanto como vos, y todos juntos mas que vos, os decimos: Rey seredes si justicia ficiedes, e si non, non“.

Si el gobernado, el que delegó el poder, pierde la confianza en el gobernante, chau Rey.

La próxima elección del 26 de octubre es sobre la confianza.

Yo confiaría en un gobierno que no le rehúya a la transparencia y que si, defendiendo la presencia del sindicato en la conducción de la salud pública y habiendo la oposición, representantes del pueblo también y al fin, advertido sobre non sanctos manejos de dineros de todos, hubiese habilitado una investigación mayoría parlamentaria mediante. Porque entonces inevitablemente pensaría que alguien quiere tapar U$S100.000 dólares de sobrefacturación, sobres para comer asados, asientos nuevos en ambulancias viejas y a los hombres detrás de ello.

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El país del no se puede (III)

Posted by Nicolás Ortiz On febrero - 21 - 2014

posible_imposibleLos nosepuedistas son cada vez más en el Uruguay. Soñar y hacer han quedado fuera de la agenda, al menos, del gobierno de turno.

Trabajé en el Liceo Jubilar el año pasado. Lo primero que hacen con uno al entrar es vacunarte contra el nosepuedismo. Convencidos todos de que un mundo mejor es posible, la combinación de docentes comprometidos y trabajo profundo con las familias de los estudiantes hacen viable el éxito. El desafío no pasa por cumplir un programa, sino por hacer que los chicos aprendan a pensar y adquirir las habilidades que les permitan ser lo que quieran ser. Tan es así, que muchos exalumnos del liceo han podido completar ya sus estudios terciarios, o están en vías de hacerlo. Impulso y ahora Providencia van por el mismo camino, así como algún aislado liceo público.

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Ni Larrañaga, ni Vázquez

Posted by Nicolás Ortiz On diciembre - 1 - 2013

larrañaga-tabareInentendible el viaje a Finlandia que hizo Larrañaga. De hecho resulta hasta contradictorio.

Estimo que el precandidato nacionalista a la Presidencia de la República habrá concluido de su viaje –en lo personal prefiero valerme de Google, YouTube y de la página del Ministerio de Educación y Cultura de Finlandia (http://www.minedu.fi/OPM/) para sacar las mismas conclusiones pero más baratas- que el sistema educativo finés hace énfasis, entre otras cosas, en la calidad de sus docentes, lo que significa jerarquizarlos formándolos como corresponde y pagándoles mejor.

La paradoja es que el Partido Nacional no votó en el Parlamento la creación de la Universidad de la Educación, la UNED, donde se pretende formar a los docentes del siglo XXI con el título terciario que hoy merece la que tiene que transformarse en la profesión más importante durante los próximos 50 años.

Y aún el Partido Nacional tampoco está participando del Congreso de Educación, previsto en la ley de educación (arts. 44 y 45), que, compartible o no, es un ámbito nacional de debate que la ley vigente prevé para proponer los cambios que se entienda hay que hacer.

De yapa digo que la experiencia finlandesa ha sido recogida y estudiada por muchas personas que han venido compareciendo durante años en la Comisiones de Educación y Cultura de las Cámaras de  Senadores y de Diputados –y cito a Renato Opertti, aún a riesgo de quedarme cortísimo en las referencias, sólo porque es uruguayo y un fenómeno-. Nada nuevo.

Vacío es el mensaje “yo viajé a Finlandia y Vázquez no”.

Hablando de Vázquez, dice estar preocupado por el tema de la educación: “Cuando usted planta un árbol los frutos los recoge a los 10 ó 15 años. En la educación es igual. El Frente Amplio encontró un sistema educativo altamente deteriorado y comenzó una reforma, en la que se plantó ese árbol cuyos algunos frutos ya estamos viendo pero va a llevar un tiempo.

Poca cosa para alguien que pretende ser el Presidente de todos los uruguayos. Él es el responsable de la reforma de la educación que el Frente Amplio viene conduciendo hace 9 años. Los frutos a la vista de todos.

Hay que proponer con responsabilidad en los ámbitos que corresponda, levantar la mano en el Parlamento por el bien del país y reformar lo que hay que reformar.

Ni viaje a Finlandia ni herencia maldita.

Mis palabras en la Cámara de Diputados el 11/9

Posted by Nicolás Ortiz On septiembre - 11 - 2013

logoPlTrans“Sr. Presidente:

Es cierto que en los tiempos que corren las nuevas generaciones se aproximan de una manera diferente a las cosas. Se aproximan diferente al conocimiento, a los referentes adultos y a los valores.

Cuando esta aproximación resulta inentendible para nosotros, los que pertenecemos a generaciones anteriores, cosa que ocurre muy a menudo, podemos tender a caer en la tentación de decir que ellos están equivocados.

Sin embargo no se trata de decir “eso está bien” o “eso está mal”.

Pero… ¿nosotros hacemos nuestra parte? Porque muchas veces somos omisos sin darnos cuenta y caemos en el facilismo del juicio de valor. Y es que cuando nosotros hacemos la parte que nos toca nos damos cuenta que el error puede ser nuestro.

A instancias de una profesora de Derecho, colega de uno de los centros educativos donde trabajo, comenzamos a pensar en cómo acercar el Parlamento, el Poder Legislativo, a los alumnos del curso de 6to. de Derecho. Se nos ocurrió que una buena instancia, diferente, era tener una reunión reducida, en una sala del Edificio Artigas, con un legislador de cada partido político con representación parlamentaria, donde se generara un intercambio de primera mano entre los estudiantes y los legisladores. Concretamos tal cosa con un grupo de 30 estudiantes el pasado martes 27 de agosto, y allí me di cuenta que a veces no hacemos la parte que nos toca.

Creo que los cuatro legisladores que participaron, María Elena Laurnaga del Frente Amplio, Javier García del Partido Nacional, Fitzgerald Cantero del Partido Colorado y Daniel Radío del Partido Independiente, coincidirán conmigo que fue una instancia sumamente enriquecedora, donde los estudiantes pudieron conocer a esos que “salen en la tele”, pudieron acercarse, plantear sus inquietudes, que por cierto fueron muy pero muy profundas algunas de ellas. Y hasta se debatió…

Se les generó el espacio y ellos dieron rienda suelta. Y ellos nos dijeron que cosas como esa que se hizo, tan sencilla, acercaban aquello que les parece muy lejano o inalcanzable.

En momentos en que los partidos políticos y la democracia pasan por crisis de participación y renovación, descubrimos que a veces hay que dar el primer paso y que tenemos nuestra parte en esa crisis.

Claro que se hicieron en otros momentos algunas actividades en este sentido, pero creo que se hace necesario que se implemente un programa desde la Cámara de Diputados que incluya instancias como la del martes 27 de agosto.

Son este tipo de acercamientos que permiten construir en definitiva más y mejor ciudadanía.

Haremos las gestiones junto a la presidencia de la Cámara ante las autoridades del Consejo de Educación Secundaria, para implementar instancias de este estilo, donde todos los alumnos del último año de bachillerato, es decir los que ya son ciudadanos o están próximos a serlo, conversen con los representantes del pueblo, y el mármol sea menos lejano y frío.

Solicito que mis palabras sean remitidas al Ministerio de Educación y Cultura, al Consejo de Educación Secundaria, a la dirección del Colegio San Juan Bautista, a las autoridades de la Sociedad de Amigos de la Educación Popular y a la dirección de la Escuela y Liceo Elbio Fernández.

Muchas gracias.”

Educación papá, educación

Posted by Nicolás Ortiz On julio - 25 - 2013

MujicaDijo Mujica en Radio Carve sobre el trabajo de los maestros: “$17.000 para vivir no dan, pero papá, son cuatro horas 180 días en el año. Te quedan otras horas para hacer otra cosa. Hay algunos que trabajan en dos lados, van a la privada, no les paran y les pagan menos. Están peleando para redondear un salario mayor que humanamente entiendo perfectamente, pero tal vez tengamos que proponernos trabajar un poco más.”

Si algo de sensatez le quedaba al Presidente de la República para perder, lo ha logrado. A confesión de parte, relevo de pruebas: Mujica desconoce por completo de qué se trata la actividad docente. Triste ignorancia.

Cuatro horas trabajan aquellas maestras que lo hacen sólo un turno. Que son las menos, porque para vivir de la docencia se hace necesario hoy día trabajar doble turno, en dos y a veces en más centros educativos. En eso, Presidente, ya se van unas cuantas “horas para hacer otra cosa.

Pero además las cuatro horas a las que se hace referencia son de docencia directa. Para que esas cuatro horas den frutos el maestro necesita planificar y preparar cada clase, puesto que hay que establecer objetivos, estrategias para lograrlos, etc. Asimismo el maestro necesita evaluar, lo que requiere el diseño de esas evaluaciones, su corrección, etc.

También el maestro toma contacto con los padres de los alumnos, se entrevista con ellos, participa de actividades de formación docente, se actualiza, debe continuar estudiando durante toda su carrera, etc.

Unas cuantas horitas más ¿no, Presidente? Horas de docencia indirecta que por cierto en otras partes del mundo y en algunos centros educativos privados de nuestro país sí se pagan, intentando fomentar la dedicación completa del docente a la actividad y la concentración en un sólo centro.

Esto sin contar las actividades que desarrollan muchos maestros durante los períodos de vacaciones y aún en el verano dictando cursos, atendiendo comedores, etc.

Pero de remate debería Ud. saber Presidente que existe por ejemplo algo que se llama SINTEP (Sindicato Nacional de Trabajadores de la Enseñanza Privada), cuyos integrantes también hacen sus reclamos, que también convocan a paros por aquellas cosas que creen justas, y que efectivamente paran.

Todo esto es una de las puntas de la madeja, porque todos sabemos que es necesario reformar el sistema educativo para adaptarlo al mundo que corre, que las cosas buenas que tiene la ley de educación son letra muerta, y que las otras por cierto gozan de buena salud, que la formación docente también debe cambiar, que las condiciones edilicias no son las adecuadas, y demás.

A esto se suman los mensajes que no hacen bien, de esos que muestran contradicción y poca responsabilidad. Esos que por ejemplo en una ley de presupuesto o de rendición de cuentas asignan  la prioridad a la creación de cargos de confianza. Eso está mal. Son estos mensajes los que luego habilitan la cancha para ideas, para las que incluso se juntan firmas, como que los legisladores cobren también $17.000. Y eso también está mal. Los representantes del pueblo tienen que cobrar bien, y en todo caso los docentes tienen que cobrar tan bien como ellos. Ocurre en otros países del mundo y ocurrió en el Uruguay en algún momento.

No hay gestión, no hay ingenio… parecen haberse acabado los sueños. Y cuando ya no queda nada de esto, afloran las palabras cómodas y hasta cobardes.

Cuando el Frente Amplio acuse a la oposición de discurso facilista, vamos a tener que hacerle acuerdo de las palabras de Mujica sobre los maestros, y de aquellas de su discurso de asunción.

Nada nuevo. Como decía Cicerón “La evidencia es la más decisiva demostración.

Al menos el Presidente de la República reconoce que con $17.000 no da para  vivir. ¡¡Pero papá (Mujica dixit)… a ver si hacés algo para cambiar la realidad!!

La otra educación

Posted by Nicolás Ortiz On junio - 30 - 2013

becueducaSabido es que el mundo cambió, y que la educación no ha cambiado lo suficiente. Y no hablo del continente básico que no funciona adecuadamente (como tener un local liceal en condiciones en tiempo y forma, o la existencia de un solo baño para 250 alumnos, por ejemplo), sino que hablo de lo que hace al contenido.

Y escuchamos a muchos que dicen muy buenas cosas, como Renato Opertti y Gonzalo Frasca; y oímos de algunos lugares que por hacer cosas diferentes (y ni tanto, sino que a veces se trata de hacer lo que hay que hacer), son insignia, o por lo menos y no tan menos, nos hacen girar la cabeza para desconcentrarnos de la costumbre, como el Jubilar y el Impulso, y también algún liceo público. Lo cierto es que el cambio profundo, el troque de paradigma, nunca llega.

Preparar para un mundo más práctico y para la práctica del mundo, implica por ejemplo formar y enseñar a pensar en función del mundo del trabajo, que no es más que configurar la cabeza de los más jóvenes para la realidad. Los bachilleratos tecnológicos y la Universidad Tecnológica del Uruguay son muestras de esto.

Pero hay otra parte de la realidad para la cual el sistema educativo no prepara, o al menos no deliberada, pensada  y curricularmente. Las nuevas generaciones deberán enfrentarse tarde o temprano, y cada vez con más frecuencia a medida que van creciendo, a todo un mundo institucional. Desde realizar un trámite en la DGI, saber qué oportunidades de ahorro y crédito  pueden tener, hasta conocer sus derechos como consumidores o a qué vivienda pueden acceder, o qué cosa es el Sistema Nacional Integrado de Salud.

En oportunidad de participar en la organización de un evento llevado adelante por Rotary (“10×15: ideas para cambiar el mundo”), tuve la oportunidad de conocer el programa “BCUeduca”, programa de educación económica y financiera dirigido a niños y jóvenes que busca contribuir a la difusión y mejor comprensión de las temáticas económicas y financieras (http://www.bcueduca.gub.uy/).

Este programa, y muchos como este, deberían permear fuertemente la educación a todo nivel. Pero no como extra, un taller y aisladamente, sino como integrado desde temprano al tránsito de los más jóvenes desde la infancia hasta la vida universitaria. Por supuesto, como en el caso de “BCUeduca” enfrentándose al mundo real o a una simulación de él. Si lográramos esto con cada uno de los ejemplos que puse antes, daríamos un paso en adquisición de habilidades muy notable.

Mis alumnos saben que hago política y que estoy cercano a todo ese conjunto de instituciones que les aparecen a veces muy lejanas. En muchas de las clases me preguntan cómo funciona esto o aquello. Dejo de dar física y converso con ellos de estos temas. Creo entonces que los más jóvenes tienen inquietudes que a veces el sistema educativo no les permite canalizar, y que los acusamos de apatías injustamente. La mochila no es sólo de ellos, y hasta me tienta pensar que son inocentes del cargo que les imputamos.

Es un lindo desafío generar estos espacios en las aulas, desde temprano, donde todo este mundo institucional, tan frío y desconocido, sea más amigable y menos ajeno; lo que contribuye en definitiva a que las personas hagan propias aquellas cuestiones que tienen que ver, al final de cuentas, con oportunidades, derechos y obligaciones.

Acuerdo sí

Posted by Nicolás Ortiz On abril - 29 - 2013

urna1En la última elección departamental apoyaron al Frente Amplio el 45,9% de los montevideanos. El resto optó por otro partido político, por votar en blanco o por anular su voto.

Un acuerdo en Montevideo para las elecciones departamentales de 2015 es una buena oportunidad para brindarles a los ciudadanos que no optaron por la mayoría una alternativa real de cambiar las cosas.

Nada de malo tiene generar acuerdos entre los partidos en pos de concebir una propuesta para una ciudad mejor. Serán pautas comunes y mínimas de lo que creemos es la ciudad que nos merecemos.

¿Significa esto una renuncia a algo? No. El acuerdo permitirá la presentación de hasta tres candidatos. Luego de consensuada la ciudad común que soñamos, cada candidato tendrá su propio perfil y la libertad para proponer otros qué y otros cómo. Y es que tiene que haber margen para esto, puesto que claro que los colorados y los blancos tenemos diferencias y las vamos a seguir teniendo. Recoger la basura, mejorar los espacios públicos y poner picos de luz, no son cosas que dependan de la divisa en nuestra frente. En esas nos pondremos de acuerdo. Y en las otras cada candidato verá la impronta que deja de acuerdo a su color.

El sistema político uruguayo exhibe ejemplos exitosos de este tipo de entendimientos. Creo que una gran fortaleza que tiene el Frente Amplio es el amplio espectro político que compone su interna. Este partido ha tenido la capacidad de generar los acuerdos necesarios que los han llevado al gobierno, aún con las diferencias y visiones a veces radicalmente disímiles de cada uno de los sectores que lo conforman. Esto ha tenido sus contras, pero en todo caso son obstáculos salvables si se sabe gobernar (que no ha sido el ejemplo del Frente Amplio precisamente; pero eso es harina de otro costal).

El balotaje que prevé el sistema electoral uruguayo es otro ejemplo. Si esta instancia existe, habilita a que los partidos que acceden a la segunda vuelta puedan generar acuerdos políticos; apoyos y acercamientos éstos que en algunos casos terminan siendo necesarios para habilitar la gobernabilidad de un país. Sano al fin.

Algunas voces se alzan en contra respecto a la idea de un acuerdo. Dicen que si se hace “para ganarle a otro” no está bien. ¿Y qué tiene de malo intentar ganarle a otro que consideramos que hace más de 20 años gestiona no de la mejor manera una ciudad que podría ser una capital ejemplar de América? Hubo épocas en que los batllistas y los riveristas, a pesar de sus profundas diferencias, y los últimos más cerca del conservador Partido Nacional, se mantenían unidos bajo el lema Partido Colorado porque al final del día los blancos no eran opción para gobernar.

Dicen esas mismas voces que la creación de un lema nuevo “aniquila la identidad de los partidos fundacionales”, que el “partido rosado” atenta contra la mismísima existencia de las colectividades fundadas por Rivera y Oribe. Es cierto que quizás el balotaje departamental hubiese sido la mejor opción –como originalmente propuso el Partido Colorado-, pero siendo el espíritu de la creación de un nuevo lema el descrito y el mismo que el de un balotaje, entonces ninguna de esas voces puede sostenerse.

Por otro lado digo que si vamos a comenzar a recorrer esta senda, que es cierto implica una ingeniería electoral cuidadosa, es deber de los que apoyamos la idea explicarle a la gente por qué queremos hacer esto, y qué es lo que verdaderamente nos mueve a hacerlo: el Montevideo que nos merecemos.

Claro que ya han surgido y seguirán surgiendo hechos políticos que opacan el verdadero trasfondo –pensar en un nombre para el nuevo lema antes que inundar de contenido la propuesta, internas intestinas que restan valor-; pero serán ellos en todo caso una primera oportunidad para saber como concebimos algunos el acuerdo y en qué términos lo están pensando otros.

Finalmente, todo esto será sometido al voto de los montevideanos. Luego, vox populi vox dei. Si la gente elige esa propuesta nos pondremos a trabajar para cumplir con aquello que acordamos. Y si no, será ese un momento para darnos cuenta que el camino fue errado. Lo que sí es cierto, es que si no probamos hacer algo diferente que habilite una alternativa, quizás perdamos una buena oportunidad.

El país del no se puede (II)

Posted by Nicolás Ortiz On marzo - 25 - 2013

posible_imposibleEl nosepuedismo está instalado en el Uruguay.

Juan Pedro Tinetto, Director del Consejo de Educación Secundaria, y Wilson Netto, Presidente del Consejo Directivo Central, declararon que es inviable replicar el modelo del Liceo Jubilar en el sistema educativo público.

Como primera reflexión, es en mi opinión inentendible que personas que se supone están llamadas por un gobierno, electo éste último por un pueblo, para cambiar las cosas que no funcionan digan que algo no se puede hacer.

Los políticos trazan visiones de país, muestran fotos de un futuro posible e intentan plasmar todo eso en la realidad. Un gobierno se pone en marcha para conducir por los caminos de hacer que las cosas pasen. Pero en Uruguay es diferente; es todo lo contrario.

Ni el Presidente de la República -que ya confesó haber tirado la toalla en lo que a educación se refiere-, ni Tinetto, ni Netto, ni nadie puede decir que algo que es bueno no se puede hacer. En 1876 con 24 años, José Pedro Varela ya estaba pensando en reformar la educación. ¡¡¿¿Qué es lo que no se puede??!!

Tinetto expresó: “[…] hay un detalle muy importante en la aplicación del sistema de ese liceo, que está en lograr los compromisos familiares: el sistema no los puede condicionar a los alumnos, y tenemos que atender también a aquellos que no tienen ningún apoyo de la familia”.

¿Alguien habló de condicionar a los alumnos? ¿Lograr compromisos de parte de la familia implica abandonar a los alumnos que no la tienen?

Dijo Netto: “El Liceo Jubilar tiene un determinado cupo para atender a los estudiantes, mientras que el Consejo de Educación Secundaria atiende a todos los jóvenes por igual. […] Los alumnos del Jubilar deben demostrar su compromiso con el estudio para permanecer en el centro; en tanto, Secundaria no repara en este aspecto para garantizar la continuidad en el liceo.

¿Quién habló de generar  cupos en la Educación Media? ¿Acaso alguien propuso atar el compromiso con la permanencia en el centro educativo?

Para algunos programas del Ministerio de Desarrollo Social se pueden pedir compromisos –del control hablamos otro día-, pero a los padres de los alumnos que asisten al liceo no. No se puede involucrar a los padres con el centro educativo, dándoles la oportunidad de participar en el proceso educativo de sus hijos, e incluso que ellos mismos tengan la chance de educarse allí si así lo quieren. No se puede hacer partícipes a los adultos en las decisiones del liceo junto con las autoridades.

No se puede generar una estabilidad docente que evite el profesorado taxi y que los docentes puedan permanecer en una institución el mayor tiempo posible –cuestión que por cierto el CES cree que se soluciona dictando una resolución absolutamente inaplicable, que implica que no deben haber más módulos de 80 minutos para las asignaturas y que todas las horas deben ser de 40 minutos. Así los docentes en vez de ir dos veces por semana al instituto tienen que ir cinco veces; cosa que funcionaría fantástica si no tuviesen que ir a otros seis liceos para completar su paquete de 50 horas semanales para poder vivir y mantener una familia-.

En el Jubilar no hacen magia. Y tampoco en el liceo 43 de Rincón del Cerro –que el mismo Netto mencionó como ejemplo- , ni en muchos otros centros públicos y privados donde los resultados son buenos. Hacen muchas de las cosas que mencioné -donde por cierto los docentes no son súper hombres y súper mujeres sino los mismos que entran a las aulas de otros liceos-.

Y esto no es una cuestión de cruces ni de tornillos. La cosa es que reformar, cambiar, transformar y jugársela son cosas que en Uruguay ya fueron.

No quiero más políticos ni jerarcas enfermos de nosepuedismo. Las urnas de 2014 espero sean una buena vacuna para este mal crónico y pandémico.

Entre la convicción y la responsabilidad

Posted by Nicolás Ortiz On febrero - 23 - 2013

SCJ¿Hasta dónde estamos dispuestos a llegar por una convicción? Esa es la pregunta que yo me haría hoy a la luz de los hechos que vuelven a colocar en boca de todos a la Ley de Caducidad.

Las convicciones son válidas y los que hacemos política somos movidos por ellas, intentamos convencer a otros y soñamos con que se plasmen en hechos concretos.

El Frente Amplio tiene una convicción: que la Ley de Caducidad no debe existir en el ordenamiento jurídico uruguayo porque es una limitante para la búsqueda de la verdad y la justicia. Podremos compartir esto o no, y a lo largo de la discusión histórica de este fondo, podemos colocarnos de un lado o del otro. Y eso está bien.

En 1986 se aprueba la Ley de Caducidad en el Parlamento. Algunos compartieron la solución y otros no. Éstos últimos promovieron un referéndum en 1989 y los acompañó el 43% del pueblo. En 2009 volvieron a consultar a la gente, y esta vez el 48% compartió la convicción.

El Frente Amplio optó por recorrer un camino político que algunos piensan debió culminar en 1989 y otros en 2009; pero más allá de las fechas, y en cualquier caso, con el pronunciamiento del soberano que no acompañó.

Pero la convicción tiene un límite: la responsabilidad.

Porque a partir de allí el camino fue decir que las mayorías no tienen por qué tener la razón, un proyecto de ley interpretativo que naufragó en el Parlamento en 2011 y un último proyecto finalmente sancionado en octubre de ese mismo año, que el 22 de febrero de 2013 la Suprema Corte de Justicia declaró inconstitucional.

Luego de haber desconocido dos veces la voluntad popular, el paso es un juicio político a la Suprema Corte, promovido por el MPP, con el argumento de que ella es “responsable del mantenimiento de la impunidad en Uruguay” y de que los Ministros de la Corte son “dinosaurios amantes de la impunidad, que pretenden negar la justicia“. Y entre nuevas marchas y un incremento de las medidas de seguridad en el edificio de la Suprema Corte y personal para los magistrados que integran la misma, transcurre la convicción ahora embistiendo contra el Poder Judicial.

Y es cierto que la Constitución permite que la Cámara de Representantes acuse ante el Senado a los miembros de la Suprema Corte de Justicia y que el Senado pueda abrir juicio político y separar de sus cargos a los Ministros de la Suprema Corte. Pero el MPP y el Frente Amplio saben que se precisan dos tercios de votos para eso. ¿Y entonces cuál es la intención? Culpar a la oposición de las mismas cosas que hoy culpan a la Corte Suprema.

Es inadmisible que tenga que pagar la justicia, la oposición o cualquier otro, por el irresponsable camino político que el Frente Amplio ha decidido recorrer desde hace un tiempo ya, en aras de una convicción. Lo están diciendo los propios frenteamplistas, que por estas horas se están pasando facturas.

Max Weber decía que actuar de acuerdo a la ética de la responsabilidad “ordena tener en cuenta las consecuencias previsibles de la propia acción”. Esto no significa de ninguna manera claudicar las convicciones, sino entender que por ellas no se puede accionar lesionando principios muy hondos sobre los cuales se apoya la democracia y la convivencia en el Uruguay.

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